Día 125
Querida So. Nunca me cansaré de agradecerle por todo lo que hizo por mí, jamás pensé que mi maestra se iba a convertir en una de mis heroinas. Cuando la ví por primera vez, supe que no era como las demás; sus ojos estaban llenos de amor, sinceridad, dulzura, fortaleza y transparencia. La primera vez que hablé con alguien sin máscaras fue con usted, me sentía tan libre de ser y no aparentar; usted consiguió algo que nadie en esta vida pudo, ni siquiera los profesionales. Logró que hablara y levantara mi voz, sé que si lo lee dirá: EXAGERADA. Pero es verdad, usted es una persona extraordinaria, llena de luz, paz, fuerza, valentía, confianza, que la verdad es un ángel en este mundo. Se merece lo mejor de este mundo, es una persona muy valiosa que no se encuentra en todos lados; en sí un diamante muy difícil de hallar. Gracias por darme seguridad, comprensión, fuerzas y aliento para abrazar; sus abrazos, palabras, consejos, los voy a llevar siempre grabados en ...