Día 173
Maquillaste con colores un mundo completamente gris, convenciendome de que viva allí para que ambas nos hundamos en el dolor, fuiste como aquel lobo que alimenta a su oveja para luego clavarle el cuchillo y matarla lentamente. Envidiabas mi vida pensando que era perfecta, lo que no sabías era que en ella había monstruos que me consumían con fuerza, despedazando mi cuerpo sin que los demás se dieran cuenta. Creaste un castillo de cristal lleno de destrozos que en el momento que la verdad se destapó todo lo soñado se destruyó en un segundo, siempre me cubriste los ojos para que jamás viera mi realidad, ahora entiendo porque mi alma ardía con cada golpe de palabra que me dabas; hoy entiendo que era porque vivía en un infierno. Desde que estaba en tu vientre deseabas no tenerme, aunque lo sentía, mi corazón soñaba que con su amor iba a cambiar ese dolor que había en tu interior, lamentablemente como tu decias: siempre fui el verdugo de tu vida. Por eso nunca lo...