Día 198
No es mi media naranja, nadie vino a llenarme. Solo vino a sumar a lo que ya está completo. Cada una vuela con sus propias alas y en el camino decidimos acompañarnos y apoyarnos, más no es una competencia ni un desligue de responsabilidad, ni mucho menos donde las expectativas se empeñan en ganarme. Vuelo con mis alas y ella con las suyas. Ambas nos apoyamos pero sin robarnos los sueños para cumplir los de la otra. Somos libres y decidimos amarnos. No existe la media naranja, no hay un príncipe azul, el amor no es dependencia, no es pertenencia, no es engaño y mucho menos maltrato: el amor solo te acompaña y nunca te va a causar dolor. No encontré a mi Romeo, pero sí a mí Julieta.