Día 45
Nunca le digas a nadie, a nadie. Que fui yo la que te dejado, porque jamás lo hubiese hecho. En la vida hubiera dejado que mi corazón se marchara. Eres tan facil de quere, pero imposible de olvidar.
Por muchos años calle lo nuestro, pero llegó el momento de que todo el mundo sepa que fue vivir con ustedes A y D quiero que entiendan los demás, como llegaron, destruyeron, crearon y luego se marcharon. Esta historia no sé si la leerán los demás, pero ustedes sí, es su historia y ustedes son las protagonistas al igual que yo. Su prisionera y una de las pocas que logró liberarse de ustedes, así que aquí empieza nuestra historia y mis últimas palabras antes de decirles: Rot bitches