Día 101
Jamás pensé que a través de tus ojos podía encontrar un mundo nuevo,
contigo descubrí cosas fuera de este universo;
nunca pensé que aquellos ojos verdes podían devolverme la ilusión por vivir.
Mi corazón te eligió sin consultarme antes,
la vida te puso en mi camino para que de tu mano pueda sostenerme,
avanzar y seguir con aquel propósito que vine a cumplir.
Hablo de tus ojos porque no solo son bellos y perfectos,
sino porque son la ventana a tu alma;
eres tan tierna, dulce, paciente, generosa, gentil, maravillosa.
Perfecta en sí.
Quien te diga lo contrario es un imbécil,
no sabe la mujer preciosa que está perdiendo.
Sabes, todas las noches no paro de pensarte y soñarte.
Cada noche imagino que estamos unidas en un solo cuerpo,
mi alma te pertenece, mi corazón se volvió tuyo,
desde el momento en que llegaste a mí…
Aun me cuesta hablar sin tartamudear,
sin que mis piernas me tiemblan y mi cerebro grita que te bese;
tu corazón sigue a otro, y eso es lo que más me duele,
pero entiendo que tu vida no está unida a la mía.
Decirte que te voy a olvidar es imposible,
trataré de que mi corazón deje de mirarte con ojos de amor,
quiero que entienda que solo seremos amigas, eternas amigas.
Alguna vez escuche: “hay almas que se pertenecen”,
puede que en otra vida, eramos tu y yo unidas en besos y caricias,
en esta me tengo que acostumbrarme a no tenerte a mi lado,
verte en cada amanecer acostada junto a mí.
Me duele no tener tu cuerpo en las noches de deseo,
sentir tus labios tocando los míos en las mañanas,
embriagarme con tu perfume cada tarde
y descansar en tu seno cuando no pueda continuar.
Solo serás mi amiga, ante el mundo;
pero en mi corazón siempre serás mi eterno amor.
Comentarios
Publicar un comentario